viernes, 13 de octubre de 2017

[Sugerencias] Cuentos clásicos de terror para una fecha clásica


“Y algunas novelas cortas coladas”, podría ser el subtítulo. Anteriormente dije que no miraba películas de terror. Sin embargo, nadie me quita la satisfacción de haber leído varios libros de este género en la infancia y poder elegir mis preferidos para recomendar, a la vez, autores clásicos poco nombrados. Así que sugiero seis cuentos (algunos hasta podrían ser una pequeña novela) de tres autoras y tres autores. Ladies first.     

💀 “El cuento de la vieja niñera”, Elizabeth Gaskell (The Old Nurse's Story, 1852)
Es la historia de una mujer que cuenta los acontecimientos extraños que vive junto a la pequeña que cuida en la casa de la señorita Furnivall. Todo empieza cuando escucha que por la noche alguien toca el órgano… y nadie se atreve a decir quién es. Gótico, hasta la médula.
Elizabeth Gaskell es una autora inglesa reconocida por la novela Norte y sur, pero ha escrito varios relatos de este estilo.

💀 “Una visita infernal”, Juana Manuela Gorriti (1876)
Consta de una hoja, está buenísimo y me pone orgullosa que la autora sea argentina. Es la historia de la extraña noche de bodas de una mujer a quien se le aparece… alguien. No se puede contar más, es demasiado corto. El final me dejó pensando.
Una curiosidad: esta autora también publicó un libro sobre cocina.

💀 “La sombra del rincón”, Mary Elizabeth Braddon (The Shadow in the Corner, 1879)
El susto que me llevé leyéndolo a mis 9 añitos es indescriptible. Trata de un hombre que vive en una casa con dos criados hasta que uno de ellos solicita tomar una criada más joven. El problema es que uno de los cuartos tiene una historia terrible… y ahí dormirá la chica nueva.
Braddon tiene muchos cuentos de horror y suelen ser muy originales. Otro que leí de ella es "El abrazo frío".

💀 “¿Fue un sueño?”, Guy de Maupassant (La morte, 1887)
Amo este cuento. Es muy corto y tiene una profundidad atroz. Un hombre está llorando en la tumba de su esposa y de repente cae en una ensoñación que le va a mostrar cosas que preferiría no ver.
Este autor francés es de mis preferidos y tiene unos cuantos textos de este estilo. Recomiendo El Horla.

💀 “La litera superior”, Francis Marion Crawford (The Upper Berth, 1894) 
Brisbane es un marinero que cuenta los sucesos que acontecieron mientras estaba en un buque. En el camarote que le toca empiezan a manifestarse fuerzas sobrenaturales difíciles de encasillar. Está muy bien narrado y transmite la sensación de encierro.
Crawford es un autor ítalo-norteamericano que conozco muy poco (nunca volví a toparme con un texto suyo) y que se dedicó al género de terror.

💀 “Vera”, Villiers de L’Isle- Adam (Vera, 1874) 
Recargado y muy angustiante. Se trata de las supuestas alucinaciones de un conde que acaba de perder a su esposa, Vera, y sigue su vida como si ella no hubiera muerto. Tiene un gran final, de esos que te instalan una duda, tal como hacen los cuentos fantásticos (terror y fantástico van casi siempre de la mano, según mi parecer). Está incluido en Cuentos crueles.
Villiers de L’Isle- Adam era un noble francés y "El intersigno" es otro de los cuentos que me gustan de él.


Dejo las fotos de los libros. Algunos son antologías y deben estar descatalogados pero hay que tener en cuenta que, independientemente, se pueden encontrar en internet (son textos viejos).  


¿Se llevan alguno anotado?

Nota sobre la sección: quería ponerle nombre a la sección porque probablemente sea lo que mejor se me da: hablar de libros que me gustaron. Le puse “a las 5” porque programo las entradas para que se publiquen a las 5 de la tarde (hora de Argentina). No es un nombre brillante, pero sirve. 

martes, 3 de octubre de 2017

"El papel pintado de amarillo", de Charlotte Perkins Gilman: porque ser mujer también es de terror

Empezó octubre y, un poco a tono con lo que implica Halloween, voy a estar subiendo reseñas y una entrada de recomendaciones a lo largo del mes. Porque, por más que no se festeje en todos lados, nadie nos priva de eso. No soy una persona que mire películas de terror (me asustan mucho y lo digo en serio), pero me encanta leer ese género siempre que puedo. Hoy presento uno de los que más me gustan y en el blog pueden encontrar (si quieren leerlas) mis reseñas de Drácula y Siempre hemos vivido en el castillo (que es más de suspenso que de terror, pero está buenísimo y no me importa, igual lo recomiendo). Feliz mes del terror para los fanáticos 💀


Título: El papel pintado de amarillo (o "El empapelado amarillo")

Título original: The Yellow Wallpaper 

Autor: Charlotte Perkins Gilman (1860- 1935)

Año de publicación: 1892

Traducción: Victoria Rosado Castillo*

Calificación: 🌟🌟🌟🌟🌟


No sé por qué tengo que escribir esto.
Yo no quiero.
No me siento capaz.
Y sé que John lo vería absurdo. Pero tengo
que decir lo que siento y pienso de una manera
o de otra... 

Perturbador. Muy perturbador. Me encantan los relatos que sugiriendo un poco dicen mucho y, si además están bien escritos y la historia atrapa, mejor. Para colmo, estuve husmeando en la vida de Charlotte Perkins Gilman y encontré una nueva autora de interés. Bingo.

The Yellow Wallpaper nos presenta a una protagonista sin nombre que narra su experiencia en una casa de verano, en donde vive durante unos días junto con su marido John porque ella sufre una depresión nerviosa. John, que es médico, le recomienda reposo y nada de trabajo, pero a falta de esto ella encuentra una obsesión: el horrible y maltratado empapelado amarillo de la habitación en donde duerme. Ella busca los diseños, las tramas, las interrupciones… y ahí empieza el problema.

Está escrito de una forma que envuelve al lector y lo incluye en la mente de la protagonista, un lugar del que uno quiere salir inmediatamente. Es exasperante. No es una crítica, sino un halago. Cuando la mujer describe el papel amarillo y cuenta el procedimiento de los diseños que va rescatando, además de comunicar que le tiene aversión y de contagiársela al lector, el descontrol empieza a hacerse presente en el relato y se precipita hacia los acontecimientos finales, que son tan confusos como aterradores (no es ningún spoiler: desde el primer párrafo ya se dilucida que esto no se trata de las vacaciones de una familia feliz). Y estos, dicho sea de paso, constituyen uno de los finales más impactantes con los que he tenido el placer de encontrarme. Lo leí tres veces: después de superar el desorden mental sufrí una especie de shock literario. 

Se me hace imposible dejar de lado el tratamiento médico al que la protagonista es sometida. Reconozco que ella tiene serios problemas y a veces hasta se vuelve irritante, pero es comprensible. Según John, un ser insoportable para mi gusto, su esposa necesita dejar de escribir por un tiempo y dedicarse a tareas tan “domésticas” como pasear por el jardín. Así que es muy interesante para analizar cómo la época victoriana cruzó el Atlántico y recluyó a muchas mujeres (enfermas o no) entre cuatro paredes. Prefiero evitar las comparaciones con las biografías de los autores, pero muchas veces no se puede ignorar que debajo de lo que se está leyendo hay algo personal, como un reclamo que no se puede hacer en voz alta o una ideología que respetar. Existen miles de lecturas para extraer de este relato y me fascinó, dos cosas que no siempre puedo congeniar.

En conclusión, el libro arrastra al lector y lo angustia con una historia un tanto tenebrosa y dinámica, pero no vacía de contenido. Es muy recomendable para aquellos que no teman quedar confundidos. Personalmente, después de terminarlo decidí que nunca en mi vida empapelaría una habitación de amarillo… Por las dudas.   

(*) No encontré la tapa de la traducción que leí

Leído en 2014