viernes, 4 de enero de 2019

"Corazón de tinta", de Cornelia Funke (Mundo de Tinta #1)

Antes que nada... ¡Feliz 2019! Espero que la hayan pasado lindo en las celebraciones :) Empiezo el año estrenando banner para las secciones y con ganas de darle aire fresco al blog. No estoy absolutamente convencida pero iré probando. En cualquier caso lo saco y vuelvo al tradicional. 
Esta es la primera reseña del año y tenía que ser una especial: mi libro mega favorito del 2018. 

Título: Corazón de tinta (Mundo de Tinta #1)

Título original: Tintenherz (Tintenwelt-Trilogie)

Autora: Cornelia Funke (1958)

Año de publicación: 2003

Traducción: Rosa Pilar Blanco

Calificación: 🌟🌟🌟🌟🌟

Composición de la serie:

1. Corazón de tinta

2. Sangre de tinta

3. Muerte de tinta


Hablar de este libro será como mostrar el corazón. No sería la primera vez. Siempre me emociona encontrar una nueva saga favorita (o un libro autoconclusivo favorito), de esas que no me abandonan cuando las termino y puedo seguir recomendando durante toda la vida. Y si bien apenas voy por el inicio de Mundo de Tinta (planeo leer el segundo este mes), sé que ya tiene un lugar especial. Había visto la película del 2008 y me quedó pendiente leer la saga. Recién el año pasado, por esas casualidades de la vida, encontré el primer libro entre los usados de una librería a buen precio y me lo llevé. Así que el destino me dio un empujoncito para conocer el fascinante mundo creado por la autora alemana Cornelia Funke. 

Corazón de tinta se trata de Meggie y de Mo, hija y padre, respectivamente. Mo es encuadernador de libros. Meggie tiene 12 años y es una lectora voraz, igual que su padre y que su madre, Resa. Pero Resa no está, y Mo es bastante críptico sobre su ausencia. Un día aparece un hombre llamado Dedo Polvoriento y la paz de Meggie se corta de cuajo. Mo decide huir con su hija porque el malvado Capricornio quiere recuperar un libro especial que él (Mo) tiene en su poder, y es peligroso que el otro lo obtenga. Así que se iniciará una seguidilla de persecuciones y aventuras que duran 606 páginas que se pasan volando. 

Lo primero que pude notar al leer este libro es que está dedicado a los lectores y a los escritores. Pocos, muy pocos, pueden comprender el amor que hay detrás de cada acto de lectura, de cada libro obtenido, leído y devorado. Por eso varias frases de Corazón de tinta suenan como si nos estuvieran interpelando directamente sobre un tema que ya conocemos de antemano. Meggie, Mo y Elinor (tía de Resa) son los grandes lectores de esta historia y cada uno tiene una concepción distinta sobre la misma y el cuidado de los libros. Son caras que se contraponen pero que se solapan, porque cuando intentaba descifrar a estos personajes me di cuenta de que compartía rasgos con todos. También hay un escritor (cuyo nombre no diré, para evitar spoilers) y ahí se completa el circuito de la lectura. Porque lo que se enseña en Corazón de tinta es que el escritor puede crear y cambiar las historias, pero no son nada más que palabras en papel si no hay ningún lector que las disfrute. 

Después de la pequeña digresión, toca meterse en el libro de lleno. Si vieron la película o leyeron la sinopsis sabrán que Mo tiene un poder por el cual lo llaman Lengua de Brujo, y que consiste en nada más ni nada menos que darles vida a los personajes cuando lee en voz alta, no sin ciertos daños colaterales. Es por eso que no le lee nada a Meggie desde que era pequeña. Y aquí es donde hay una puesta en abismo, porque el libro de donde provienen Dedo Polvoriento, Capricornio y sus secuaces se llama “Corazón de tinta”. Así que Funke pone a los lectores frente a un libro que se trata de un libro homónimo que tiene a los mismos personajes dentro. Espectacular. Dato analítico innecesario aparte, añado que la tensión en la historia está provocada por aquellos personajes que desean volver a su mundo y aquellos que prefieren quedarse en el “real” haciendo de las suyas. 

Siguiendo con los personajes, temía que no pudiera conectarme con ellos como me pasó con la adaptación cinematográfica. Mi preferido era Dedo Polvoriento (interpretado por el genial Paul Bettany) y fue una linda experiencia comprobar que tanto en la película como en el libro lograba la misma empatía. Se puede acusar a los personajes buenos de “inocentes”, como he leído en varias reseñas, pero no estoy de acuerdo en condenarlos por eso y bajarle el puntaje al libro. Corazón de tinta es un libro infantil- juvenil y los adultos actúan y hablan de una forma sencilla que esconde un gran trasfondo para cada uno de ellos, como es el caso de Elinor. Así que no me parece que se comporten como niños de doce años, sino todo lo contrario: responden al género que les concierne y se nota que tienen matices. Cabe destacar también que los villanos, como Capricornio, Basta y Mortola, me parecieron muy crueles. Desde hacía mucho que no encontraba antagonistas tan despreciables en esta clase de libros. 

En cuanto a la escritura, no me puedo quejar. Me parece que la narración está perfecta y se adecúa a lo que está contando: una bella historia sobre personas que aman tanto la lectura que personifican lo ficticio. No encontré ninguna dificultad en el estilo de Funke. Hay frases hermosas que requieren post its, subrayado o lo que sea como prueba de que no hace falta usar todo un diccionario para expresarse. Me gusta también el detalle de los epígrafes al principio de cada capítulo (aumentan la lista de libros por leer, se los aseguro) y las ilustraciones hechas por la mismísima Funke. Lo único que critico es la circularidad de los hechos: los personajes pasan demasiado tiempo secuestrados por los maleantes y eso retrasa la acción. Le da paso a momentos de reflexión, sí, pero en cierto punto se vuelve cansador porque todo termina en el plan de rescate o escape. Y, por supuesto, el final es abierto porque hay continuaciones. 

Como consejo, no lean el glosario de personajes que viene al final del libro. Son spoilers, e incluso hay personajes que aparecen en los libros siguientes (leí uno por arriba y tuve que huir). Termino la reseña diciendo que estoy muy feliz de haber hallado esta saga y que ya quiero empezar mi 2019 con los libros que le siguen, porque intuyo que se va a poner mejor. Les recomiendo Corazón de tinta si están pasando por un bloqueo, quieren volver a enamorarse de la lectura y disfrutar una historia bien armada, con personajes entrañables que nos ponen en aprietos para elegir un favorito. Por más que el tamaño del libro parezca intimidante, lo que hay adentro es puro amor. 


¡Que tengan buen fin de semana!